4 técnicas para el emplatado perfecto

emplatado perfecto

¡También se come con los ojos! Un plato ha de representar estéticamente su propia jugosidad y sabor. Así que saber cómo emplatar perfectamente es una tarea crucial para cualquier profesional de la hostelería. Especialmente, claro está, para la brigada de cocina.

¿Qué es el emplatado?

Emplatar es presentar los alimentos sobre el plato. Parece sencillo, ¿verdad? Pues es más complejo y creativo de lo que parece. El trabajo del equipo de cocina no acaba en la sartén. El emplatado es el punto final que aporta el chef a su creación para que el comensal reciba una presentación satisfactoria. El cliente empieza a disfrutar desde el momento en que ve la comida, así que es una técnica fundamental. Y es que la experiencia gastronómica no solo es degustativa, sino que también trasciende a lo visual.

Vamos a presentarte cuatro trucos o técnicas para que domines este arte de presentación. Y maravilles así a cualquier comensal desde la estética del propio plato. ¡La magia está en tus manos!

1.   Elige correctamente el tipo de plato

El plato es el elemento básico para conseguir un buen emplatado. Según el tipo de comida que se quiera servir, deberemos escoger unos u otros.

El primer paso es evitar a toda costa los platos con demasiados estampados. La protagonista debe ser la comida que sirvamos. Demasiada parafernalia en el plato desviará la atención. Imagina que el plato que has escogido es como un lienzo en blanco. En él, puedes jugar con los colores y las texturas. Si eliges un lienzo en el que ya se ha pintado, el resultado será una mezcla extraña y poco agradable a la vista.

Otro factor importante a tener en cuenta es el contenido que vayamos a poner sobre él. Afortunadamente, hay muchas opciones y combinaciones. Si la comida que vas a servir tiene muchos jugos, las pizarras planas, por ejemplo, no serán la mejor opción. Si las usas, correrás el riesgo de que los clientes se manchen. Elije el plato más adecuado para el tipo de alimentos que vas a ofrecer.

técnicas de emplatado

2.   Utiliza los colores

Los colores te ayudarán a potenciar el concepto de tus comidas. Úsalos para llegar al cliente, para que entienda tu creación y quede fascinado nada más ver su menú. Psicológicamente, los colores son capaces de crear sensaciones diferentes. Utilízalos en tu beneficio y sorprende a tus comensales.

Los colores claros harán destacar más la comida sobre el plato. Sin embargo, los colores oscuros también ofrecerán gran contraste si la comida es clara y monocromática.

El color verde, por ejemplo, te ayudará a transmitir frescor, naturaleza, relajación… Utiliza alimentos de ese color para decorar las comidas que estén creadas bajo esos conceptos. El rojo, denotará pasión, efusividad y, como el naranja, es un color que estimula el apetito. El negro representa la elegancia, pero no abuses demasiado, puesto que puede acabar dando una sensación equivocada de la idea original. El azul, por su parte, suele hacer la comida menos apetecible.

3.   En el emplatado, menos es más

Cuando vayas a emplatar, piensa primero qué es lo que quieres. Existen diferentes técnicas de emplatado (central, rítmico, simétrico, asimétrico, oblicuo, en escala…). Pero el concepto fundamental, en todos ellos, es que menos es más.

Como hemos dicho, la protagonista es la comida. Todos los elementos que introduzcamos para decorar, deben potenciarla. Si un elemento decorativo está haciendo que la comida pase inadvertida, lo estamos haciendo mal. La sencillez es una gran aliada del emplatado, así que utilízala para crear un impacto visual agradable y armonioso. Una salsa bien extendida o unas verduras bien cortadas, pueden ser los alimentos suficientes para dar elegancia necesaria.

4. Cuidado con las salsas

Cuidado con las salsas, porque son muy importantes para el emplatado. Si las colocas mal, puedes arruinar tu plato y hacer que deje de ser apetecible. Tanto para los ojos como para el paladar. Escurre bien los alimentos antes de ponerlos en el plato, así evitarás salpicaduras y que queden flotando. La creatividad es clave, pero para empezar puedes utilizar algunas de estas ideas:

  • Usa un molde redondo y añade el puré o salsa haciendo un semi circulo en el interior. Con la punta de una cuchara, arrastra suavemente el contenido y ya puedes quitar el molde. El resultado es realmente vistoso. Después añade la carne o el pescado que vayas a servir.
  • Otra idea original es servir una pequeña cantidad de salsa y, posteriormente, extenderla con una espátula de pastelería. Podrás darle la forma que más te guste.
  • También puedes utilizar la técnica de la servilleta. Consiste en servir en el plato una cucharada de salsa o puré. Entonces, con la punta de una servilleta, se arrastra el contenido por el plato, haciendo una línea limpia.

Los clientes quedarán encantados con tus platos si, además de deliciosos, tienen una presentación vistosa y agradable. Piensa bien cuál va a ser el emplatado que utilizarás en cada uno y deja volar tu imaginación. Recuerda que en la sencillez está el truco y que tu creatividad es lo único que necesitas para conseguirlo.

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