Diccionario de las palabras más comunes en hostelería: de la A a la F

Trabajar en la hostelería es mucho más que servir platos. Ser un buen camarero engloba muchos aspectos que hay que ir conociendo poco a poco, con la práctica y los años.

Servir correctamente, mantener la compostura, ser amable y conocer el vocabulario específico que se utiliza en cualquier local de restauración, son los primeros pasos que cualquier persona debe dominar si su intención es la de ser camarero. Estas son las palabras, de la A a la F, más comunes en hostelería y sus significados, así que ¡adelante, sigue leyendo!

  • Abats: es probable que, en muchas ocasiones, escuches como en la cocina hablan de los abats. Debes saber que este término culinario se utiliza para referirse a la casquería, es decir, a todas las partes del animal que se consideran despojos, pero que en nuestra cocina les seguimos dando uso como, por ejemplo, las entrañas, el morro, la careta, las orejas, la lengua, las patas, la sangre…
  • Brocheta: la brocheta, también conocida comúnmente como el pincho, o el pinchito de toda la vida, es cuando la comida que el comensal va a comer va servida y ensartada en un palo. Las brochetas pueden ser de carne, pescado, verdura o mezclando sabores.
  • Cantar: este término se utiliza cuando un camarero, o en la cocina, se leen todos los platos que hay en la comanda. Por ejemplo, cuando el cocinero recibe la comanda del camarero, les canta a sus ayudantes los platos que hay. Así cada uno puede empezar a realizar su tarea. Cuando el cocinero le pide al camarero que le cante la comanda, le está pidiendo que le diga qué han pedido los clientes.

  • Desembarazar: cuando en restaurante escuches el término “desembarazar” debes saber que se están refiriendo a recoger, ordenar y limpiar el lugar en el que se ha estado trabajando, volviendo a colocar cada cosa en su lugar.
  • Emplatar: emplatar significa que se está poniendo la comida en el plato para su presentación al cliente.
  • Flambear: (también puede decirse, Flamear). En algunos restaurantes ya se sirven platos flambeados directamente desde cocina, pero, en otros, son los camareros quienes deben flambear el plato a servir delante del cliente. Esto, sin lugar a dudas, aporta valor al servicio, puesto que para quien no está acostumbrado a verlo es algo que impacta y gusta bastante. Para flambear un plato, lo único que hay que hacer es rociar los alimentos con una bebida alcohólica de alta graduación, prenderle fuego, y esperar a que el alcohol se consuma para poder comerlo. Así, se consigue que se adquiera el sabor de la bebida utilizada, pero evaporando todo el alcohol que lleva.

 

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