Mejora tu agilidad a la hora de llevar la bandeja con estos consejos

Si la naturaleza fuera todo lo sabia que dice que es, tú tendrías las manos palmípedas como los pies de un pato, tus dedos estarían unidos con una piel flexible y sujetar la bandeja estaría chupado.

No es que estemos llamando torpe a la evolución humana. O tal vez sí, porque una cosa tan aparentemente tonta se antoja bastante complicada cuando se tiene un brazo flojeras o una mesa de 100 vikingos.

Tener destreza con la bandeja es clave en la carrera de cualquier camarero.

¿Cómo hacerlo?
  1. Antes de comenzar, elige una bandeja que te guste, encaríñate de ella y cuídala como un fetiche. Aunque probablemente en el sitio en que trabajes tendrás bandejas redondas, estándar de plástico o metal. Si lo consideras oportuno, llévate la tuya.
  2. Porque el uso de la bandeja tiene un doble objetivo: maximizar el transporte de servicios y minimizar el número de paseos. Por lo tanto, cuanto mejor sea la relación de tu cuerpo, mente y corazón con la bandeja, antes conseguirás llegar al objetivo.
  3. Para que tu servicio gane en gracilidad y soltura, trata de no apoyar la bandeja sobre toda la palma de la mano. La bandeja se apoya ligeramente sobre las yemas de los dedos y la base del pulgar. Quizá por eso la naturaleza no quiso saber nada de hacernos a imagen y semejanza de los patos.
  4.  La bandeja se sujeta con la mano izquierda centrada y se sirve por la derecha.
    Antes de comenzar, practica con una vacía, y paséate como si sortearas un circuito de conos. Móntate una yincana que te obligue a hacer giros, avanzar y retroceder, cambiar de sentido, esquivar obstáculos, empujones, etc.
  5. Ahora, sólo queda trabajar el equilibrio de pesos. La razón de que las bandejas en hostelería sean redondas radica en este punto. En el centro de la bandeja coloca siempre los objetos de mayor peso y alrededor. en círculos concéntricos, los más livianos buscando la estabilidad.
  6. Trata de no subir la bandeja por encima de las cabezas de los clientes. por aquello de no provocar cataratas líquidas, sólidas o gaseosas. El punto de altura máxima es el hombro, ni más ni menos. Si hay muchas personas rodeándote, acércate la bandeja a la cadera para ganar control.
  7. Si corre el cava o el champán, no esperes a que la gente coja una copa. Acércala tú mismo y asegúrate de que lo hagan mientras sube la espuma.

La bandeja como casi todo lo que requiere de algo de agilidad en la vida, es cuestión de práctica. Así que sólo te queda practicar.

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