Menús digitales para restaurante: ventajas y desventajas

menú digital para restaurante

Vivimos en plena era digital y la hostelería cada vez avanza más en ese camino. Tanto de puertas para afuera (redes sociales, webs, buscadores…) como de puertas para adentro (TPV, sistemas de seguridad…). En este post vamos a centrarnos en esa segunda área.

Esta vez para hablar de los menús digitales para restaurante o digital boards. Seguro que los has visto en otros establecimientos. Y a continuación te contamos lo que debes saber para valorar si instalar uno en el tuyo.

¿Qué son los menús digitales para restaurante?

Los menús digitales son pantallas digitales en las que se pueden consultar todos los platos que servimos en nuestro restaurante.

En él aparecen los menús completos y sus precios, promociones, ingredientes, valores nutricionales… Esto proporciona más información que los menús tradicionales. Y además son interactivos, con lo que el cliente puede hacer su propio pedido directamente. Es decir, el comensal puede leer la oferta gastronómica y pedir su elección sin necesidad de un camarero.

Existen menús digitales con un diseño parecido al de una Tablet, que se pueden insertar en las propias mesas. Pero los más comunes son los grandes paneles táctiles que se colocan en un área concreta de la sala en el que realizar los pedidos.

¿En qué tipo de establecimientos son más comunes?

El uso de los menús board aumenta los beneficios de los restaurantes que los utilizan. Así lo demuestran diferentes estudios, que concluyen que pueden llegar a alcanzar hasta un 30% más de beneficios.

Pese a ello, su uso no está muy extendido. Hoy en día son muy comunes en los restaurantes de comida rápida, aunque empiezan a utilizarse en otro tipo de locales. Y es que los restaurantes de comida rápida presentan unas características muy específicas.

Aun así, se estima que poco a poco irán llegando a todos los establecimientos. Pero, para ello, los propietarios deben entender cuáles son las ventajas que adquieren al instaurar estos menús en sus establecimientos.

¿Qué ventajas ofrecen los menús digitales?

Las ventajas de los menús digitales para restaurantes son muchas más de las que, a simple vista, parecen.

  • Probablemente la ventaja más evidente de estos dispositivos es la rapidez que aportan. En un restaurante al uso, el cliente se sienta, pide la carta, se la traen, la ojea, decide qué pedir… Mientras que los menús boards son un ahorro de tiempo. El cliente se dirige a ellos, ve la oferta y hace su pedido. Ese pedido no tiene que pasar por más intermediarios, ya que llega a la cocina instantáneamente.
  • Los menús digitales permiten modificar al instante cualquier cambio que se quiera hacer. Nuevos platos, precios, ingredientes, promociones… e incluso podemos interactuar con los clientes a través de él.
  • Podemos incluir en ellos toda la información que queramos, sin necesidad de saturar la visión de los clientes. Podrán ir pasando pantallas de forma sencilla, rápida y completa.
  • Son personalizables, lo que permite crear el menú que más nos guste. Así, que puede adaptarse a la estética e imagen de marca del establecimiento.
  • Económicamente es imprescindible mencionar que, como casi cualquier dispositivo digital de gran envergadura, supone una importante inversión. Pero si valoramos lo que nos cuesta imprimir los menús, y su frecuencia, no lo es en absoluto. Además, se estima que el tiempo para recuperar la inversión es, aproximadamente, de unos 18 meses.

¿Qué desventajas suponen?

Parte de la labor en la hostelería es la atención al cliente por parte del equipo de sala. Y parte de la experiencia gastronómica del cliente es la interacción con ese equipo humano. Los profesionales no solo toman nota de los pedidos, sino que también reciben a los comensales, los acomodan, les aconsejan… Se encargan del bienestar del cliente, por lo que un menú digital puede resultar frío e impersonal. Y desde luego no ofrece los servicios del equipo de sala.

El ahorro de tiempo es evidente, pero ese ahorro conlleva también menos comodidad para el cliente, que no es atendido, sino que ha de acudir a hacer su pedido.

Un menú digital ahorra tiempo, pero también incita a un consumo tan rápido como el pedido.

Por último, las cartas de papel de la mayoría de los restaurantes también son una carta de presentación. No son interactivas, pero su diseño también puede plasmar la imagen de marca del establecimiento. Forman parte del ritual de acudir a comer o cenar fuera, e invitan a ser leídas con tiempo.

Los menús digitales son otro ejemplo de la digitalización en hostelería. Restaurantes, bares, cafeterías… Como mencionábamos al principio, no son la mejor opción para todos los establecimientos de restauración, pero pueden suponer una ventaja para establecimientos en los que la

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