Gin Tonic Perfecto

Los 6 errores más comunes al preparar un gin tonic perfecto

¿Cómo preparar un gin tonic perfecto?

El gin tonic se ha convertido en los últimos años en el combinado estrella de nuestro país. Está viviendo una época de oro. Los españoles lo hemos adoptado como el broche perfecto para una reunión de amigos o el refrescante colofón de una buena comida o cena. Sus ingredientes son fáciles de encontrar y la preparación es sencilla, ¿verdad? Pues en realidad hay muchas maneras de echar a perder esta bebida. Preparar un gin tonic perfecto está al alcance de cualquiera… si evitas cualquiera de los siguientes errores. Un trago tan popular y preciado necesita nuestra atención y maestría. Sigue leyendo y te explicamos cuáles son los seis errores a evitar cuando prepares tu gin tonic ideal. ¡Procede con precaución!

1. Elegir mal el vaso

Atención: no cualquier vaso vale para preparar un gin tonic. Los de tubo, por ejemplo, estropean todo el aroma de nuestro combinado y hacen que se enfríe con mucha más rapidez. La mejor opción es la copa de balón y, si es posible, tenerla muy fría antes de utilizarla. La copa de balón no solo distribuirá mucho mejor los ingredientes, sino que nos dará una medida individual ideal. Eso sin hablar de la elegante presentación que ofrece.

2. Añadir los ingredientes en un orden incorrecto

Otro error muy común que se suele cometer es infravalorar sus ingredientes. Pensar que el gin tonic es una mezcla de tónica con ginebra y algún cítrico. Pues no, no es tan simple. En primer lugar, hay que añadir la ginebra. Es el alma de la bebida y la que facilitará que todos los ingredientes se mezclen con armonía. Después, hay que incorporar el mixer, pero no de cualquier modo. Hay que intentar que al añadirlo no pierda sus burbujas. Para ello, una cuchara trenzada resultará de gran ayuda. Como siempre, un buen utillaje siempre es el mejor compañero. Y, por último, es el momento de incluir los cítricos. Sigue este orden y estarás un paso más cerca de conseguir el gin tonic perfecto.

3. Usar cantidades sin proporción

Las proporciones que se utilicen dependerán de los gustos de cada uno. Hay quien prefiere más ginebra y hay quien más tónica… Pero, si lo que queremos es conseguir un balance delicioso, las proporciones correctas son 5 cl por cada 20 cl de tónica. Apunta esta proporción y úsala como base. Siempre habrá tiempo de cambiarla de acuerdo a los gustos. preparar un gin tonic

4. Mala elección del hielo

El tipo de hielo es un tema más complejo de lo que creemos. Como todos los ingredientes que forman parte del gin tonic, es fundamental. Utilizar el adecuado facilitará que la mezcla sea buena. El hielo no solo es agua congelada. Bueno, el hielo casero sí. Pero no queremos un gin tonic casero, ¡queremos uno de calidad!. Por eso se recomienda el uso de cubitos de hielo industrial para preparar esta bebida. El agua con la que se hace es más pura, no ha tenido opción de absorber otros olores que contaminen el trago y se deshacen más lentamente.

5. Usar el zumo del cítrico y no solo piel

Hay quien cree que añadir el zumo directamente a la mezcla potenciará su sabor. Pero el zumo robará protagonismo a los ingredientes principales. Lo que se persigue con los cítricos es aportar un toque refrescante. Hay que añadir la corteza o la piel de la fruta y nunca el jugo. Como hemos dicho antes, es necesario que la tónica conserve su burbuja, y si añadimos los zumos, el gas desaparece. Así que los aromas y sabores pierden intensidad y el combinado se estropea.

6. Poner demasiadas especias

Con esta edad dorada del gin tonic también se han popularizado mucho las especias que añadirle. Efectivamente, es un combinado muy versátil. Se le puede añadir desde cardamomo a fruta deshidratada, pasando por lima o extracto de vainilla. ¡Pero no todo a la vez! Ni todos los sabores combinan ni queremos que el gin tonic pierda su esencia. Así que, ¡ya lo sabes! Preparar el gin tonic perfecto no es complicado. O al menos si no cometes los errores mencionados. Cuidar de la preparación de cualquier cóctel o combinado significa cuidar de su aroma, sabor y presentación.
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