Quiero ser Sommelier

Poder dedicarse a lo que uno quiere es cumplir un sueño, por ello es necesario formarse tanto como haga falta. A veces tenemos muy claro a lo que nos queremos dedicar profesionalmente, pero otras no tanto. Y conforme vamos avanzando laboralmente, descubrimos nuevas posibilidades relacionadas con nuestro sector que nos gustan tanto que decidimos embarcarnos en la aventura de especializarnos en ellas.

Este es el caso de los sommelier, un oficio que muchos profesionales han ido descubriendo y disfrutando conforme iban conociendo en qué consistía. Además de conocer todas sus características y las posibilidades que les podía ofrecer.

¿En qué consiste?

Los sommeliers son auténticos conocedores del mundo del vino. Desde las uvas, el control de la bodega, hasta la atención más exquisita al cliente.

Cuando alguien decide especializarse para ser sommelier, adquiere amplios conocimientos en muchos ámbitos diferentes:

  • Enología, ampelografía, cosecha, crianza, viticultura, geografía vinícola y cata.
  • Las diferentes posibilidades de maridaje que puede tener un vino al conjugarse con los diferentes tipos de platos que se sirven en su lugar de trabajo.
  • Los procedimientos específicos de cata, así como descorchar debidamente las botellas y la forma óptima de servirlo en las copas.
  • Los métodos de elaboración de los tipos de vino, ya sean tintos, blancos, rosados o espumosos.
  • El manejo correcto de los utensilios necesarios para el desarrollo de su trabajo.
  • Los aspectos legales relacionados con la denominación de origen, los funcionamientos industriales y el comercio internacional.

Además de estos aspectos, también aprenderán otros relacionados con su lugar de trabajo:

  • Llevar a cabo una buena compra de los vinos según los presupuestos que se tengan asignados
  • Gestionar el stock disponible en función del consumo del restaurante.
  • Confeccionar la carta de vinos según los platos que se sirvan. Por lo que el sommelier debe tener una estrecha relación con el chef y mantener una comunicación muy fluida.
  • Organizar la bodega de forma correcta, ajustando las temperaturas adecuadamente y controlando los grados de humedad para potenciar todos los aspectos de los vinos de los que es responsable.
  • Y, evidentemente, conocer con exactitud toda la información posible de los diferentes vinos que forman parte de su bodega, para el propio desarrollo de sus funciones y para poder transmitirlo también a sus clientes.

Además, un sommelier se especializa en el trato con el cliente:

  • Aprenderá a aconsejar sobre la elección del vino más adecuado según los platos que se hayan escogido.
  • Será amable, cortés, educado, servicial y elegante.
¿Dónde puede trabajar un Sommelier?

El papel del sommelier se ha convertido en un requisito fundamental en los restaurantes más importantes y de renombre del mundo. Además, un buen sommelier también puede trabajar en vinaterías, bodegas y hoteles. Suele ser el requisito indispensable para llevar a cabo eventos especiales y degustaciones.

Sin lugar a dudas, los conocimientos y la presencia de un sommelier aportan especialización, calidad, diferencia y satisfacción. Aspectos que cualquier negocio gastronómico que se precie desea incluir entre sus servicios.

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