¿Cómo rentabilizar la carta de tu restaurante?

Tu restaurante es tu ilusión, tu pasión y, muy importante, tu sustento. Por ello, es fundamental aprender a rentabilizar los servicios que ofreces a tus clientes. Es decir, para que puedas conseguir los máximos beneficios sin perder ni un ápice de calidad. ¡Sigue leyendo!

Es probable que tus platos sean exquisitos, que tus materias primas sean de la mejor calidad, que tu atención al cliente sea perfecta y que tu sala esté siempre llena a rebosar. Y también puede ser que al mismo tiempo, a final de mes, los beneficios no sean los esperados y no sepas qué es lo que no estás haciendo bien.

La clave está en la carta, en cómo pensarla, diseñarla y elaborarla, así que, ¡que no cunda el pánico!, sigue leyendo porque, a continuación, te damos 5 consejos para que puedas rentabilizar la carta de tu restaurante al máximo.

 

  1. El escandallo

El escandallo es un cálculo fundamental en cualquier negocio de hostelería. Con él, podemos determinar el coste que supone para nuestro negocio hacer cualquier plato y el beneficio que podemos obtener con él.

Para calcularlo correctamente, debemos tener en cuenta el precio de todos los ingredientes que componen los diferentes platos. Es decir, todas las materias primas que se utilizan para hacerlos, (aceite, sal, verduras, huevos, carnes, pescados…). Y también todos los costes indirectos (tiempo de cocción, personal de sala…). De este modo, podemos saber exactamente el coste de cada plato y, así, fijar un precio de venta para el cliente.

Aunque el escandallo se debe calcular antes de ofrecer el plato en nuestra carta, tantas veces como sea necesario, posteriormente también es conveniente revisar que estamos obteniendo los beneficios que pensábamos y, si no es así, modificarlo.

Una vez tengamos definidos los escandallos de los diferentes platos, es el momento de dar un hueco privilegiado en la carta de restaurante a los platos que queramos favorecer.

  1. Las sugerencias

Las sugerencias deben estar a primera vista, que sean fáciles de leer y de encontrar. Es el lugar perfecto para ofrecer aquellos platos que más beneficios nos reporten.

La comunicación con el personal también es fundamental, ya que todos los empleados deben saber cuáles son aquellos platos que más margen van a reportar y ofrecerlos a los clientes.

diseño carta restaurante

  1. Los productos de proximidad

Otro consejo muy útil para rentabilizar la carta es consumir productos de proximidad, es decir, comprar aquellos productos frescos, de calidad y de temporada, que provienen de zonas cercanas a nuestro local.

Los costes nos resultarán menos elevados y su sabor será magnífico, lo que potenciará nuestros platos y hará que los clientes estén completamente satisfechos.

  1. Más es menos

No es recomendable que la carta sea muy extensa. Contra más platos se ofrezcan, más ingredientes hay que tener en la despensa, más materias primas deben comprarse y, por tanto, mayor es el gasto que deberemos hacer.

El cliente busca variedad, pero tampoco quiere que sea una carta interminable con infinidad de posibilidades entre las que escoger. Al final, acaban por dudar y se sienten agobiados.

  1. La organización

Diseñar la carta debidamente es fundamental.  Si no sabes exactamente cómo hacerlo, busca ayuda de un profesional.

La organización de la carta es clave para el restaurante y para el propio cliente. No hay que poner los platos por orden de precio. De ese modo, instintivamente la vista se fijará en los de más importe y eso podría llegar a ser un inconveniente. Además, los platos que más beneficio nos aporten pueden colocarse estratégicamente para llamar la atención de los comensales.

Tener una buena carta en el restaurante, bien organizada, pensada y elaborada, puede resultar decisivo. Es una herramienta clave para aumentar o disminuir los beneficios, para promocionar nuestros productos. Además, a través de ella transmitiremos al cliente nuestra personalidad y nuestra imagen.

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