¿Cómo calcular el rendimiento de tu negocio?

Tener un negocio de restauración no es, para nada, una tarea sencilla. Hay muchos aspectos a tener en cuenta. Entre ellos hay que llevar a cabo un trabajo interno. El cual será el que nos ayude a saber si lo que estamos haciendo va por buen camino o debemos plantearnos algún cambio.

Llevar a cabo una buena planificación interna y un exhaustivo control de los costes y los beneficios nos permitirá conocer el estado real de nuestro local. Y, con ello, calcular con exactitud el rendimiento que tiene nuestro negocio y poder mejorar para lograr nuestros objetivos. A continuación, vamos a darte algunas claves para que puedas calcular correctamente cuáles son los rendimientos que estás obteniendo.

Costes

Lo primero que debes tener en cuenta son los costes. Dentro de este grupo, deberás calcular:

  • Los costes indirectos: aquellos que tienes fijos mensuales y que no van ligados estrictamente a los productos sino los que se refieren al alquiler, el agua, la luz, el gas, el salario de tus trabajadores, los impuestos…
  • Los costes directos: los costes que deberás asumir con la elaboración de tu carta y que engloban las materias primas como la carne, el pescado, la verdura, los huevos, la harina, el aceite, la sal…
  • Los costes extras: estos son diferentes según el restaurante. Por ejemplo, si quieres tener terraza debes pagar por ella.
Ingresos

El siguiente paso es calcular los ingresos que tienes. Estos vienen delimitados por el precio que tengas marcado en tu menú o en tu carta. Tanto para primeros, segundos, entrantes, postres, bebidas, copas o cafés y son los que pagarán los clientes en su cuenta final.

Calcula el precio de tus platos

Cuando seas consciente de todos los costes que tienes, debes calcular, uno por uno, el importe aproximado que te supondrá poder realizarlo.

Es decir, para hacer un guiso, por ejemplo, deberás calcular el coste de la materia prima que vas a necesitar. La cantidad de luz, agua y gas, en función del tiempo de preparación que necesite, el porcentaje del sueldo de los cocineros según el tiempo de dedicación, el porcentaje del salario de los camareros, del alquiler…

El resultado de fraccionar todos los costes fijos que tenemos para poder cubrir gastos entre todos los servicios que se ofrecen será el importe que le cobraremos al cliente.

Beneficios

Hacer una planificación anual de los costes y los ingresos esperados nos demostrará si nuestro negocio está obteniendo beneficios. Y en el caso de no ser así, será la manera perfecta para poder emprender acciones de mejora que nos faciliten conseguir nuestros objetivos.

Para saber si estamos teniendo beneficios, deberemos hacer la media entre los costes y los beneficios reales y compararlos con los esperados. Si están por debajo, significará que no estamos haciendo las cosas como deberíamos y necesitamos llevar a cabo algún cambio urgentemente.
Así que ya lo sabes, organízate, planifícate y lleva a cabo todas las acciones que consideres necesarias para que los rendimientos de tu negocio sean siempre en positivo.

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