Croquetas: el mejor activo de tu negocio

croquetas

¿Conoces el potencial de fidelización que tienen estos deliciosos perdigones de bechamel? En efecto ofrecer croquetas en la carta de tu restaurante es una apuesta segura por varias razones que te contamos a continuación.

Razones para incluir croquetas en tu carta

El valor de la croqueta puede estar al alza dado su reconocimiento entre la clientela y aumentar el de un establecimiento. O por el contrario, destruir su reputación para siempre. Adiós. Ciao. Caput. Arrivederci. Perdón, ¿cómo te llamabas? Ah sí, el bar de las croquetas malas.

Porque la croqueta de bechamel con lo que le pongas, debe considerarse la joya de la corona de una carta. ¿No te lo crees? Te damos algunas razones para que inviertas en croquetas y en el cuidado de su elaboración.

Sus ingredientes básicos son baratos

Nos referimos a harina, leche, huevo, pan rallado y aceite. Este factor puede ayudar a ganar rentabilidad con unas buenas croquetas y a conseguir un margen de beneficios.
Sin embargo, el ingrediente que seleccionemos para darle sabor será el que haga oscilar el precio unitario final. En la selección de éste reside la clave a la hora hacer unas croquetas diferenciales, innovadoras, ésas que sólo haces tú y por las que todo el mundo quiere ir a probarlas.

En la bechamel se esconde el secreto de la vida

La bechamel es la ligadura, es el nido, es el vientre de mamá croqueta. Cremosa, cálida, exquisita, ni sosa, ni salada, ni muy líquida, ni muy espesa, ideal. Dar con una bechamel sobresaliente es la razón por la que tus clientes querrán volver al interior de tus croquetas.

Opción gastronómica para toda la familia

Son tan fáciles de comer como de digerir. Se pueden hacer de infinitos ingredientes: de chistorra y morcilla, las de espinacas con queso, las de pollo, las de huevo duro … Y así hasta donde quieras llegar. Esta premisa es cierta siempre que el aceite en el que se frían sea bueno y esté limpio. El tiempo de fritura tiene que ser el justo para que quede crujiente por fuera y se deshaga por dentro.

En general, esto tiene solución y suele ocurrir cuando por fuera la croqueta está caliente y por dentro sigue congelada. Entonces te das cuenta de que te has dejado un trozo de diente clavado al probarla. No olvides descongelar bien las croquetas antes de freírlas con aceite de oliva muy caliente.

Gran variedad de croquetas

El mercado pone a tu disposición muchas variedades de croquetas. Congeladas, para calentar en el microondas, cuadradas o líquidas. Ofrecer estas variedades te permitirá diferenciarte y atraer a clientes actuales y nuevos.

En definitiva todos cuando probamos una croqueta sabemos en un bocado si nos han ganado para siempre, o que simplemente una bomba de mal gusto se ha colado en tu plato.

Dicho esto, sólo queda afirmar que la croqueta se ha convertido el valor seguro de la cocina democrática: para todos los públicos y todos los bolsillos. ¿No crees que se merecen un poquito de atención?

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