¡Feliz Día de la Croqueta! Estos son los 6 errores más comunes al cocinarlas y cómo evitarlos

día de la croqueta

El día 16 de enero se celebra el Día Internacional de la Croqueta. Este plato típico tiene adeptos en todo el mundo, y es uno de los manjares más apreciados a nivel nacional. ¿A quién no le gusta saborear una deliciosa croqueta casera, con su perfecta bechamel y su rebozado ideal? De hecho, hace tiempo te hablábamos de la gran rentabilidad de las croquetas en negocios de hostelería. Desde luego, las croquetas merecen un día en el que homenajearlas.

Como lo que ocurre con muchos otros grandes platos, el origen de la croqueta es difuso; pero las recetas más antiguas que se encuentran son de antes de lo que nos imaginamos. A finales del siglo XVII, en Francia, ya hay recetarios que hacen referencia a las “croquets”, si bien la receta ha cambiado mucho desde entonces. La croqueta tradicional que conocemos hoy en día se empezó a cocinar como tal a mediados del siglo XIX.

Debido a la pasión que despierta, y al recorrido histórico que la respalda, es una comida abierta a experimentación y diversidad. Prácticamente cada chef (y cada casa) tiene su propia receta. Aunque no es un plato de elaboración compleja, hay muchas maneras de arruinarlo. A continuación, vamos a ver los errores más comunes al cocinar croquetas. Y también veremos cómo evitarlos para que el resultado sea siempre delicioso. ¿Qué mejor manera de celebrar el día de croqueta que perfeccionando nuestra receta?

1.      Tamaños irregulares

Lo primero que hemos de intentar, para conseguir un resultado visualmente apetecible, es que todas tengan la misma forma y tamaño. No deben ser ni muy grandes ni muy pequeñas, unos 3 centímetros es lo ideal. Si la habilidad manual no te acompaña, o simplemente quieres asegurarte de que tienen un tamaño parecido, utiliza dos cucharas soperas. Te ayudarán a cortar la masa de croquetas fácilmente, y la cuchara será la unidad de medida para cada una.

2.      Rebozado blando

El rebozado es una parte fundamental de la croqueta. Sabrosa, crujiente y deliciosa.  Para conseguir un rebozado crujiente y consistente, has de respetar los pasos y el orden de su elaboración:

  • Pasa la croqueta primero por la harina.
  • Luego por el huevo. Recuerda que éste debe estar muy bien batido.
  • Y, por último, pásala por el pan rallado. A ser posible, que el pan rallado sea grueso.

día internacional de la croqueta

3.      Demasiado “aceitosas”

Qué terrible manera de arruinar el placer de comer una croqueta que ésta pringada de aceite. El aceite excesivo les resta sabor, emblandece el rebozado y les deja un aspecto más desagradable.

Así que, para evitarlo, utiliza un buen aceite de oliva virgen extra. Una vez fritas, asegúrate de colocarlas sobre papel absorbente y no directamente sobre el plato. Les quitará el exceso de aceite para que todo el protagonismo del sabor repose sobre el rebozado y la masa. Parece una obviedad, pero si te saltas este paso, los comensales acabarán con los dedos pringados.

4.      Croquetas insípidas

En cada familia se come la receta de la casa, pero a nadie le gusta que éstas sean insípidas. Para evitarlo, prepara una buena bechamel. La clave principal es que cuando hagas el “roux”, tuestes bien la harina. Si está cruda, el sabor de tus croquetas será de harina cruda.

Prueba la bechamel conforme la vayas haciendo, así podrás calcular la sal y los demás ingredientes según lo necesite.

5.      Bechamel demasiado líquida

Y, por último, otro error que debes evitar al preparar tus croquetas es la poca consistencia de la bechamel. Es decir, que quede líquida y forme un contraste desagradable con el rebozado.

Cuando la estés preparando, puedes ir espesándola con un poquito más de harina y así evitarás que se abran al freírlas y obtengan un aspecto nada apetecible.

6.      Croquetas que se abren

Éste es otro de los grandes errores que hay que evitar siempre. Y normalmente la causa se encuentra en el aceite en el que las freímos. Si se abren, seguramente sea porque estaba poco caliente. Además, si la bechamel con la que hemos preparado las croquetas está demasiado líquida, pueden abrirse también.

Así que ten todos estos factores en cuenta cuando vayas a freírlas. Pero, además de estas seis equivocaciones, el mayor error que se puede cometer al preparar croquetas es…  ¡hacer pocas! Y es que son un plato muy apetecible e ideal para compartir en cualquier época del año. Sigue nuestros consejos y consigue las croquetas perfectas. ¡Feliz día de la croqueta!

Compartir
Posts Relacionados


Enlace

Pintxos vascos: una atracción gastronómica y cultural

Pintxos vascos: una atracción gastronómica y cultural Leer más >
Enlace

Los márgenes de beneficio según los productos

El margen de beneficio: una cuestión imprescindible para el funcionamiento de nuestra actividad El margen de beneficio determina nuestra capacidad de conseguir beneficios de una transacción, por lo que es crucial en la gestión de negocio. Los restaurantes con un modelo de negocio bien planificado suelen combinar la oferta de platos de pequeño y gran margen de … Continuado

Los márgenes de beneficio según los productos Leer más >
Enlace

Croquetas: el mejor activo de tu negocio

Croquetas: el mejor activo de tu negocio Leer más >