Gestión de equipos: 5 claves para optimizar un negocio de hostelería

El éxito de un negocio de hostelería depende siempre del equipo que hace posible que el servicio siga hacia adelante. El trabajo en equipo es fundamental en nuestro sector para lograr los objetivos marcados. Por esta razón es imprescindible realizar una gestión de equipos que logre potenciar las habilidades de todos los integrantes del grupo y que potencie la responsabilidad y las ganas de trabajar y aprender de cada empleado.

En este artículo te ofrecemos 5 claves para optimizar la gestión de equipos en tu negocio. Mediante estos consejos podrás orientar tus estrategias como líder, para que el funcionamiento del equipo mejore, y la organización reme hacia la misma dirección incluyendo en situaciones complejas como la incertidumbre actual.

Una organización clara y al mismo tiempo flexible

Muchos de los problemas que se producen en el entorno laboral son fruto de una mala comunicación. Por eso el primer consejo consiste en dejar pautadas, de forma clara y precisa, cuáles son las tareas y responsabilidades de cada miembro. Cuantos menos dudas aparezcan luego, mejor.

Cuando alguien sabe lo que tiene que hacer y cómo hacerlo su trabajo es mucho más efectivo. Ésa es, en definitiva, la primera recomendación que nos permitirá anticipar errores y malentendidos.

Eso no significa, no obstante, que no seamos flexibles con nuestros empleados. Es decir, hay que dejar claros los roles. Pero también como líderes cuyo objetivo es la gestión de equipos tenemos que facilitar, en la medida de lo posible, el trabajo y la vida de nuestro equipo. Ser flexible implica simplemente ser empático y plantear cuando se pueda soluciones y no obstáculos.

Conoce bien a tu equipo

Conocer las fortalezas y las debilidades de nuestro equipo es básico para que todo funcione. Para gestionar nuestro equipo tenemos que saber cuál es la responsabilidad que mejor se adecua a las aptitudes y las actitudes de cada uno de nuestros trabajadores.

Por si no fuera suficiente, si sabes las características de tu equipo podrás llevar a cabo también una gestión más efectiva de las situaciones y de los turnos rotativos compaginando siempre a personas que complementen sus funciones, de forma que puedan ayudarse y aprender unas de las otras. Una idea que suele tener efectos positivos es organizar reuniones periódicas con todo el equipo en las que analizar cómo evoluciona el trabajo y cuáles son las preferencias y las preocupaciones de nuestros empleados. No lo olvides: este tiempo es una inversión.

Las habilidades en hostelería también se entrenan

Los expertos en recursos humanos advierten, a menudo, la trascendencia de la actitud. Las aptitudes se aprenden. Sí, es cierto, a veces necesitamos un perfil muy concreto. Pero por lo general, en según qué responsabilidades, es mucho más importante que esa persona nos transmita esos valores que queremos que tenga nuestro empleado. Al fin y al cabo, nosotros también nos encargaremos de capacitarlo para que sea, por ejemplo, un gran camarero.

Como responsables del negocio, tenemos que entrenar y potenciar las habilidades de los integrantes de nuestro equipo. Eso ayudará también a incentivar al trabajador a mejorar cada día, y por ende, a cumplir con todos los objetivos planteados. El crecimiento profesional es uno de los aspectos que más valoran las personas en un puesto de trabajo.

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Metodología propia: elabora tu propio manual de buenas prácticas

El mejor líder es inspirador. La mejor autoridad sin duda es la que se ejerce desde el ejemplo. Una de las formas de transferir valores y conocimientos a nuestros empleados es preparando un manual de buenas prácticas. Aquellos consejos clave que por experiencia sabemos que funcionan, que dan ese valor añadido a nuestro trabajo. Este tipo de información así como los errores más clásicos pueden ser de una gran utilidad para las personas que se incorporan a nuestro equipo, y para aquellas, en general, más inexpertas.

Podremos establecer un manual genérico, aplicable a todo el restaurante y equipo con directrices que sirvan de ayuda, y en el caso de ser necesario uno específico según la función o zona del restaurante en la que se desarrollen las tareas del empleado.

Dado el contexto actual es fundamental contar con unas pautas en relación a las medidas de higiene, procesos y comunicaciones de manera que nuestro equipo sepa reaccionar y responder ante cualquier situación. Transmitiendo así confianza a los clientes.

Premia la buena actitud y los buenos resultados

Seamos constructivos. Un jefe tiene que decir qué es lo que hay que hacer, pero también es muy positivo que destaque aquellas cosas que se están realizando como es debido. Hay que cuidar la autoestima de nuestro equipo. Así es muy recomendable premiar las buenas actitudes y los buenos resultados logrados. Son un empujón para aspirar a nuevos retos.

Conclusiones

Cualquier éxito en un restaurante es un éxito colectivo. Cuidar de nuestro equipo humano es cuidar de nuestro negocio. Por consiguiente, trabajar nuestro liderazgo y lograr una gestión de equipo efectiva es fundamental. Ser constructivo y positivo, conocer bien nuestro equipo y motivarlo para que afronte todos los desafíos que puedan surgir, ofrecer una buena formación e intentar ser flexible, son claves para que nuestro negocio avance.

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