Dark Kitchens: descubre las cocinas detrás del fenómeno delivery

dark kitchens

El crecimiento del servicio de comida a domicilio ha propiciado que algunas tendencias en el ámbito de la hostelería se empiecen a consolidar. Este es el caso de las dark kitchens, que no son una novedad de los últimos meses, pero sí se han hecho más comunes. También conocidas como ghost kitchens, han registrado un auge espectacular en los últimos tiempos. Sobre todo en países como el Reino Unido, Estados Unidos o China. El modelo de negocio permite reducir los costes de operativa de empresas del sector, aunque con un sistema muy particular.

En este artículo te explicaremos de una forma resumida qué son las dark kitchens, y qué beneficios presentan, tanto para los hosteleros como para los clientes. Y también los retos que conllevan.

¿Qué son las dark kitchens?

El concepto dark kitchen surgió en Reino Unido hace unos años como alternativa de algunos hosteleros a los precios desorbitados del alquiler de los locales comerciales en la ciudad de Londres. Este modelo consiste en centrarse únicamente en la producción de comida para la entrega a domicilio.

Es decir, no disponen de un espacio físico para atender a los comensales: ni barra, ni sala. Con lo cual el local está dedicado a la cocina y al almacén. Y esto permite ahorrarse inversiones en decoración, mobiliario, brigada de sala… Eso sí, el local ha de presentar igualmente condiciones óptimas, y estar preparado para ofrecer un servicio delivery con plenas garantías.

¿Cómo funcionan las dark kitchens?

Este modelo de negocio es posible gracias al progreso de la hostelería digital. Un restaurante puede realizar su labor únicamente con este servicio mediante aplicaciones móviles, su propia página web, portales de comida a domicilio… Es decir, su presencia de cara al público es digital. A través de la plataforma que utilicen, los clientes pueden realizar sus pedidos y recibirlos en su casa.

El hecho de que no se atienda a los comensales en el propio establecimiento, plantea para estas cocinas una mayor flexibilidad en lo que a ubicación se refiere. El producto va al cliente, esté donde esté. Es decir, las dark kitchens no tienen porqué estar en zonas céntricas o muy pobladas.

Al no tener que realizar un servicio de comedor con los usuarios, la cantidad de personal que se necesita también suele ser inferior. El equipo está formado en gran medida por brigada de cocina y repartidores.

En definitiva, las dark kitchens funcionan con una estructura más pequeña que los restaurantes convencionales. Es por ello que  generan menos costes, tanto de alquiler como de personal. Eso los convierte en mucho más competitivos, cosa que suele repercutir también en los precios de la oferta. Y, consecuentemente, en el bolsillo del consumidor.

Según algunos expertos, la inversión de las dark kitchens suele situarse entre un 20% y un 25% menos que en el caso de un restaurante común. Estamos hablando, por lo tanto, de unas cifras considerables.

dark kitchens delivery

¿Cuáles son los mayores retos de este modelo de negocio?

A pesar de todas las ventajas, las dark kitchens conllevan una serie de desafíos. Obviamente, la experiencia gastronómica y el negocio está basada en un solo canal: el delivery. Y eso puede llegar a ser arriesgado.

Por ejemplo, al no tener un establecimiento físico al que puedan acudir los clientes, su visibilidad es menor.  Por lo tanto, la inversión en marketing y en redes sociales ha de ser más intensa.

Por otra parte, el cliente no dispondrá de un local en el que disfrutar de la experiencia gastronómica, con todo lo que eso conlleva. Con lo que la satisfacción del cliente dependerá sobre todo de tres factores:

  • Calidad de la comida.
  • Competitividad de los precios.
  • Calidad del servicio de reparto.

Por lo que respecta a este último punto, hay que tener en cuenta que existen distintas opciones. Existe la posibilidad de crear un servicio delivery propio. Pero también cabe la posibilidad de externalizar este servicio, mediante alguna plataforma de reparto a domicilio, que suelen cobrar, aproximadamente, un 30% en comisiones.

El coronavirus ha cambiado los hábitos de consumo

Los pedidos de comida a domicilio se han afianzado en el sector de la hostelería. El teletrabajo, cada vez más habitual, y la situación de confinamiento, han contribuido a agilizar este canal de consumo. En este contexto, el delivery y las dark kitchens son parte ya de nuestro presente, y van a tener una creciente importancia en el futuro.

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