Tu Smartphone: el gran aliado para gestionar tu establecimiento

Te enseñamos a sacar partido profesional a tu smartphone. Ahorras tiempo y ganas eficiencia.

Cuando no estás con una bandeja en la mano, estás con un móvil, o tal vez seas capaz de hacer las dos cosas a la vez, lo cual te hace fuerte.

Ahora eso no importa, lo que es vital es que si tu smartphone se ha convertido en una prolongación de tu brazo, en tu sexto dedo, afirmación que tiene el 99% de posibilidades de ser cierta, te vamos a explicar como hacer de él la herramienta perfecta para que tú trabajes menos y ganes más.

¿No te lo crees? Cuando termines de leer esto vas a necesitar tu teléfono por algo más que el Whatsapp.

Tomar nota está pasado de moda, no es ecológico y es más lento. Aceptémoslo, la tecnología minimiza los fallos, por eso saca partido a las aplicaciones para toma de comandas como Dual-Link para camareros: gastarás menos energía, te equivocarás menos y tus clientes estarán encantados de que les hayas atendido.

Gestiona tus pedidos a proveedores en menos de un minuto y maximiza tu tiempo de trabajo con apps como Philomarket que te permite hacer tus encargos independientemente de los que hagan tus compañeros de cocina.

Para mejorar debes identificar primero cómo te perciben tus clientes. Ahora, tienes la posibilidad de utilizar QR Question, una app desarrollada específicamente para medir el nivel de satisfacción de los clientes en hostelería. Cuando les lleves “la dolorosa”, saca tu encantadora sonrisa, extiéndeles el brazo y deja una tablet encima de la mesa para que con discreción manden a tu base de datos la cara que en realidad te pondrían. Con estos resultados empezarás a cambiar lo que puedes hacer mejor ¡y lo sabes!

Si el cliente no va a tu establecimiento, lleva tu establecimiento hasta su casa. En el mercado hay un montón de plataformas con las que llegar a acuerdos para repartir pedidos a domicilio. Just Eat, La Nevera Roja, El Tenedor, FoodMe, etc. son agregadores de establecimientos con los que maximizar tus ventas los días buenos, y salvar la caja los malos.

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