Coachs en el mundo de la hostelería como fiel aliado

Coachs gastronomico

Los coachs están por todas partes. Salieron de los banquillos y polideportivos. Dieron un triple salto mortal y extendieron su filosofía positivista y conductual por el universo y diferentes sectores empresariales.

Coachs: nuevos profesionales en el sector hostelero

Ahora están presentes en distintos equipos de trabajo, transmitiendo eficiencia y motivación. Los equipos de recursos humanos les adoran. Los coachs están de moda, y en hostelería también podemos encontrarles.
Los coachs gastronómicos, en esencia trabajan con una serie de métodos que enfocan a individuos y equipos a conseguir objetivos con los que cumplir metas. O desarrollar capacidades específicas. En hostelería, teniendo en cuenta el alto grado de competitividad y estrés que se gestiona individual y grupalmente, parece una herramienta útil. Entre sus beneficios está canalizar la energía, la potencialidad y el talento.
Por eso, en este sector se empiezan a aplicar técnicas que combinan la motivación con la implementación de la política propia de cada gestor de un establecimiento. La clave de este proceso de crecimiento está en la mejora de potencialidades, que redunden en el éxito de la cadena de valor global.

El método consiste en seguir la siguiente técnica:

  • Observar y valorar nuevas perspectivas es fundamental para hallar nuevas soluciones y caminos de mejora. Para ello los coachs hace preguntas a los miembros del equipo. De manera que den con respuestas disruptivas. Y así los participantes, expongan sus opiniones individuales y manifiesten respuestas hacia problemas a los que se exponen a diario. El coach orienta sobre las herramientas más efectivas y adecuadas en el desarrollo.
  • Repensar y determinar nuevas metas. Sólo cuestionándonos si las decisiones que estamos tomando son correctas o no. Y haciéndonos nuevos planeamientos que determinen si los objetivos sobre los que trabajamos son adecuados y están actualizados, avanzaremos en las mejoras. Expliquémoslo con un ejemplo.Si durante el último año se propone un tipo de aperitivo cada día como incentivo para el consumo de más bebida. Y de los 7 días de la semana, sólo 4 aperitivos cumplen con el objetivo de aumentar la rotación de bebidas. ¿No habría que cambiar los tres restantes? Pero, si se cambian los tres restantes y sigue pasando lo mismo, ¿el problema podría recaer en el personal?
  • Determinar los retos individuales y grupales. Los coachs acompañan a los miembros en el proceso de distintas maneras. Recalcando los éxitos, reconduciendo errores y contribuyendo a la obtención de logros. En definitiva, identificar conductas que generan resultados exitosos que podrían pasarse por alto sin esta figura.
  • Fomentar la confianza mutua para no tener miedo a los resultados. El objetivo final de cualquier metodología de coaching aplicada, no es otra que la mejora de los resultados de un negocio. Todo proceso termina con una métrica en la que se calculan las medidas que han reportado buenos o malos resultados. Para ello aumentar los niveles de autoestima de los miembros del equipo es básico si se pretende superar objetivos.

Proceso y estados del método

En el proceso se establecen una serie de estados. Que se irán superando si se está avanzado en la consecución de metas. Conocer este proceso nos ayudará a saber en qué estado estamos. Y si el proceso es adecuado para tomar medidas y redirigir.
1 – Incompetencia – Inconsciente
2 – Incompetencia – Consciente
3 – Competencia – Consciente
4 – Competencia – Inconsciente

Cuando un miembro del equipo de trabajo ya forma parte del equipo de camareros, de cocineros, o de gerentes, desarrolla su trabajo de forma excelente y automatizada, es que el proceso está siendo efectivo.
Es importante comprender en qué situaciones la participación de un coach en un equipo es especialmente útil y relevante. Para terminar, vamos a enumerar algunas situaciones comunes en el día a día de cualquier empresa. Y más aún en negocios con la idiosincrasia de la hostelería como:

  • El cambio de rol (ascenso o descenso) de un miembro del equipo.
  • Desarrollo o aumento de plantilla.
  • Mejora en las relaciones interpersonales (especialmente con los cargos más altos).
  • Consolidación de relaciones de confianza.
  • Clarificación de las competencias propias de cada puesto.
  • Mejora de la comunicación con clientes y compañeros.
  • etc.

Todas estas situaciones afectarán y condicionarán al futuro de la empresa, por eso es importante consolidar la estructura del equipo y potenciar el ambiente de trabajo. Pero no cualquiera puede llevar a cabo esta labor, es importante elegir coachs gastronómicos formados y con experiencia que potencien y pauten el proceso, guiando a los participantes y dando claves para su implementación. Incorporar un coach a tu plantilla puede ser la diferencia entre la continuidad de tu actividad o la pérdida de control del equipo.

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