¡Consigue enfriar tus bebidas con sal!

El truco del frío está en la sal

Habéis tenido un día increíble en el bar, y ha salido toda la bebida fría que tenías prevista. ¡Enhorabuena!

Esto se llama superar cualquier expectativa y, aunque no sea lo habitual, puede pasar, y como camarero debes estar preparado para enfrentarte a cualquier imprevisto.

Apelamos a la segunda ley de la termodinámica para entender que “dos sustancias con diferentes temperaturas alcanzan el equilibrio térmico entre ellas cuando se ponen en contacto”.

Necesitarás una cámara, un recipiente de gran tamaño o nevera portátil en la que meter hielo y un puñado de sal para luego introducir los refrescos a los que necesites bajar la temperatura.

Tan sólo necesitarás dos minutos y dar un par de vueltas a las latas y botellas que necesitan servirse más frías.

El truco está en remover el hielo con la sal hasta que ésta se disuelva y en dos minutos habrá surtido efecto la reacción endotérmica. La sal absorberá el calor y se transmitirá el frío del hielo los refrescos.

Esto parece obvio. Sin embargo, el secreto es hacerlo en un recipiente que esté a temperatura ambiente que te sirva de conductor. Además, si le añades medio litro de alcohol común a la mezcla de agua y hielo, la aceleración será aún mayor. El alcohol se irá evaporando y liberará energía que funcionará como catalizador de frío.

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