El uso de Contactless ¿por qué es peligroso?

Contactless

¿Quién quiere esperar cuando no es necesario? ¿Quién quiere marcar otro password más a lo largo del día? ¿Quién quiere hacer algo que está paulatinamente dejando de ser necesario? Nadie, y tus clientes tampoco.

Las tarjetas de crédito y débito con la nueva tecnología de contacto Near Field Communication (NFC) permiten realizar pagos sin tener que introducirlas en un TPV (Terminal Punto de Venta), es decir, realizar pagos sin poner en contacto los dedos con el aparato.

Esta tecnología consiste en un sistema inalámbrico de corto alcance que permite que dos dispositivos se comuniquen entre sí por proximidad, a una distancia de aproximadamente 10 centímetros.

De este modo se pueden compartir datos, acceder a información o, incluso, realizar transacciones. Este sistema es más rápido, es más cómodo y es… ¿aparentemente mejor?

Esta tecnología permite a los usuarios un mejor control de sus gastos, ahorrar tiempo en operaciones menores de 20 euros, o sacar dinero de un cajero sin necesidad de introducir un código secreto o PIN.

Además, aseguran que, al no tener que introducir la tarjeta de crédito o débito en un datáfono, se deteriora menos. El problema que le sobreviene a este tipo de pagos es la seguridad. Luego hablaremos de ella.

Según el informe ‘El consumidor europeo conectado: una vida online’, el 57% de los españoles ya usan medios de pago ‘contactless’ y un 59% utiliza aplicaciones para pagar en alguna ocasión, lo que supone una penetración de doce puntos por encima de la media europea.

Si bien todos los datáfonos actuales la llevan incorporada, la realidad es que este sistema digital no está exento de fraude. Algunas entidades bancarias bloquean las tarjetas si el número de compras menores a 20 euros en un mismo día supera las 7. Además, los TPV portátiles cuentan con un ‘timeout’: si el pago no se ejecuta poco después de teclear el importe, hay que teclearlo de nuevo.

Cuando se comenzó a implementar esta tecnología también se evidenciaron algunas vulnerabilidades. Se demostró que a través de la aplicación de un smartphone existe la posibilidad de leer los datos de una tarjeta de forma inalámbrica y se enviaban a otro móvil desde el que se realizaban compras por un valor inferior a 20 euros.

También se probó que se podía hacer un pago en un TPV geolocalizado en Madrid, con una tarjeta situada físicamente en Nueva York (Estados Unidos). Este caso se hizo viral y alertó de la susceptibilidad del sistema.

Y, ¿qué puedes hacer tú para sacar el máximo partido al sistema y evitar fraudes en tu establecimiento?

1. Prestar atención cada vez que cobres a los clientes importes inferiores a 20 euros.
2. Verificar con tu cliente la totalidad de la cuenta.
3. Estar atento a cómo utilizan los móviles clientes que pasen cerca de bolsos o carteras de otros clientes del local.

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