Activa el servicio de delivery en tu negocio de hostelería con estas claves imprescindibles

Servicio delivery

Son muchos los negocios del ámbito de la hostelería que en las últimas semanas se han lanzado a ofrecer el servicio a domicilio, también conocido como delivery. El auge de este tipo de actividad es debido a las consecuencias directas de las restricciones de movilidad implementadas con motivo de la propagación del coronavirus y la declaración del estado de alarma.

No es de extrañar, pues, que haya crecido tanto últimamente. El delivery es una forma de poder seguir funcionando en estos días excepcionales de confinamiento. Su práctica está recogida entre las que están permitidas, por ley, a pesar del cierre de comercios, ya que puede ser muy útil para que los productos básicos lleguen a las casas de aquellas personas que es mejor que no salgan a la calle.

Ahora bien, antes de empezar un servicio delivery, es mejor conocer las distintas opciones existentes y sus correspondientes ventajas y desventajas. Es por este motivo que en este artículo nos proponemos plantear una guía básica para aquellas empresas que estén pensando en abrir, a corto plazo, este servicio.

¿Qué es un servicio delivery?

Antes que nada, nos parece fundamental recalcar qué es un delivery. Se trata de un servicio de reparto a domicilio que permite que un comercio entregue sus productos al consumidor sin que éste tenga que salir de casa.

En los últimos años se han puesto muy de moda algunas plataformas que facilitan este servicio, como intermediarios, y que obtienen un margen de beneficio económico por cada entrega.

Crear un delivery propio para tu negocio en tiempos del coronavirus

Llevar a cabo un delivery de forma autónoma, sin intermediarios, puede ser un poco más complejo, en estas semanas extraordinarias. No obstante, es una de las opciones de que el negocio dispone. Lo importante es que se cuente con algún vehículo preparado para realizar el reparto.

También se hace necesario habilitar algún espacio online para que los clientes puedan efectuar sus pagos de forma telemática. En esta línea, hay que recordar que existen múltiples herramientas, como Bizum o PayPal, entre otras.

El servicio delivery propio tiene la clara ventaja de potenciar más los ingresos, al no tener que contar con el apoyo de ningún intermediario. Ahora bien, hay que tener en cuenta también que la visibilidad del servicio, entonces, depende exclusivamente de la empresa. Además, es imprescindible dotar a los empleados de nuestra compañía de todas las medidas preventivas para el transporte, como por ejemplo equipos de protección (mascarilla, guantes, gel desinfectante, etc.).

 Servicio a domicilio

Optar por un servicio delivery mediante plataformas ya existentes

Vista la situación actual, puede ser una opción más cómoda optar por un servicio delivery a través de plataformas ya existentes. Es el caso de Glovo, Just Eat, Deliveroo, entre otras. Es interesante analizar, brevemente, antes de contratar uno de estos servicios, cuáles son sus condiciones.

Algunas de estas aplicaciones, cobran una comisión por cada entrega, que suele oscilar entre el 30% y el 40%.

Esta alternativa genera menos ingresos directos para nuestro negocio. No obstante, también plantea mayores facilidades, ya que se externaliza todo lo referente al transporte de los pedidos. No necesitamos, pues, ni de vehículo, ni de un sistema de pago, por ejemplo.

Estudiar, previamente, la situación del negocio

Vistas las distintas opciones, y algunas de sus respectivas ventajas, se recomienda, en la medida de lo posible, de activar un servicio delivery en tu negocio. Asimismo, creemos que es esencial analizar previamente las condiciones de nuestro negocio, y hasta qué punto nos interesa más un servicio delivery propio o externalizado.

En el caso de optar por la primera de estas opciones, cabe recordar, sobre todo, que hay que extremar las precauciones y seguir un protocolo de actuación en el transporte (embalaje, protección trabajadores, evitar contacto con el cliente, etc.), que garantice la seguridad de los empleados y del servicio.

Sea cual sea nuestra elección definitiva, también habrá que pensar en qué ofertas se comercializan a través del servicio delivery. En esta línea, los expertos aconsejan ser realistas, planteando un servicio que sea perfectamente asumible por la empresa. Hay que intentar que el delivery sea un éxito, pero también hay que evitar que muera de éxito.

 

 

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