Fase 1: Claves para la reapertura de terrazas

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Han sido semanas duras para la hostelería. Con la previsión de las distintas fases de desescalada parece que los negocios del sector, no obstante, pueden empezar a ver la luz al final del túnel, después de tanta incertidumbre. La reapertura de las terrazas es el primer impulso hacia una “nueva normalidad” en la que se espera que la actividad económica se recupere del paréntesis obligado provocado por la propagación del coronavirus. 

A partir de la Fase 1 del desconfinamiento, activada en algunas zonas del país desde el lunes 11 de mayo, las terrazas de bares y restaurantes tienen permiso para abrir de nuevo, con ciertas limitaciones. El objetivo de estas medidas preventivas es evitar que se produzcan rebrotes de la pandemia. Así pues, para afrontar este escenario con todas las garantías sanitarias, el Ministerio de Sanidad ha anunciado una serie de pautas básicas que desde la hostelería se deben cumplir. Vuelven, por fin, las terrazas, y con ellas, la alegría y la vida que desprenden, pero atendiendo siempre al hecho de que habrá que convivir, todavía, una temporada con el virus.     

La reapertura comienza con un aforo limitado de las terrazas al 50%

Seguramente sea la medida más conocida. En la Fase 1 el aforo de las terrazas se limita al 50% de su aforo. Además, entre las distintas mesas hay que guardar una separación de, por lo menos, 2 metros. No es algo ideal, pero es superior al 30% del que se había hablado inicialmente. Además, algunos ayuntamientos están peatonalizando, provisionalmente, las zonas de bares y restaurantes para que éstos puedan contar con más espacio para disponer sus terrazas.

 Fase 1 hostelería

Hay que intensificar la limpieza e higiene

Las autoridades sanitarias piden a los hosteleros que intensifiquen la limpieza e higiene de las terrazas, esto es, de las mesas y las sillas. Se trata de una acción preventiva, para proteger a clientes y empleados, que se extenderá más allá de la Fase 1, y que es posible que se mantenga hasta que nuestras sociedades superen definitivamente el coronavirus. También afectará al interior de los locales cuando éstos también puedan abrirse al público.

Lo mismo sucede, por otro lado, con las instalaciones de trabajo en las que los usuarios no tienen acceso. Éstas tendrán que lavarse y desinfectarse, como mínimo, un par de veces al día. 

Gel hidroalcohólico para que el usuario pueda desinfectar las manos

Otra de las cuestiones necesarias para reabrir las terrazas es poner a disposición del público gel hidroalcohólico. Éste es extremadamente útil para desinfectar las manos. Hay que recordar que el lavado de manos es fundamental para minimizar el riesgo de contagio por coronavirus.

Evitar el uso de elementos de contacto

Por lo general, se prohíbe el uso de todos aquellos elementos que, en el ámbito de la hostelería, antes de la llegada del coronavirus, podían ser perfectamente compartidos por distintos clientes. Estamos refiriéndonos, por ejemplo, a las cartas, los servilleteros, los manteles e incluso a las aceiteras y vinagreras. Respecto al pago, también se debe priorizar el cobro con tarjeta. Por lo que respecta a los residuos, es imprescindible facilitar a los clientes papeleras con pedal.  

La información sobre la comida disponible se puede anunciar, durante este periodo excepcional, a través de rótulos en la entrada, o bien de pizarras. En el caso del resto de objetos mencionados, como las servilletas o los manteles, es preferible adquirirlos de un solo uso. 

Proteger a los empleados mientras no se supere el coronavirus

Esto es esencial. La actividad económica es importante, pero lo primero es garantizar la salud de las personas. Así, pues, hay que facilitar a los trabajadores equipos de protección sanitarios. En la medida de lo posible, en el interior del local, los empleados también tendrán que ser muy cuidadosos a la hora de respetar las distancias interpersonales. 

También se aconseja habilitar un espacio en el que los miembros del equipo puedan cambiarse la ropa de trabajo. Al volver a casa, tendrán que lavar su vestimenta en una lavadora, y no a mano, y a una temperatura situada entre los 60ºC y los 90ºC. 

Al mínimo síntoma, mejor quedarse en casa

Por último, y en la línea de cuidar de los trabajadores, se pide que cualquier persona que, durante la jornada, note cualquier síntoma que se pueda relacionar con el coronavirus (tos, fiebre, sensación de falta de aliento), se vuelva inmediatamente a su domicilio. Lo mejor es que el personal sanitario analice su situación y determine si debe mantenerse en confinamiento hasta que las pruebas determinen que ha superado el Covid-19. 

Aunque sea más complicado de controlar, también se apela a la responsabilidad individual de los clientes, en este mismo sentido. Es esencial cuidarse y cuidar de los demás. Mantener una actitud cívica mientras dure la situación extraordinaria provocada por la pandemia es básico para frenar su propagación. Con el apoyo de todos, conseguiremos reflotar la hostelería y superar el coronavirus.

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