Resiliencia: la clave para la hostelería tras el Covid-19, por Javier Benito

Javier Benito

Todas las crisis llevan implícita la posibilidad de reinventarse. Y eso ahora es una necesidad en el sector de la hostelería.

Lo que está claro es que 2020 a nivel empresarial será un año perdido; pero no podemos darnos por vencidos. Sin duda, la llegada del Covid-19 traerá consigo cambios, sobretodo en nuestro futuro más próximo. No nos queda otra que adaptarnos, como hemos hecho siempre.

Los empresarios y trabajadores del sector están empezando a recibir las ayudas estatales (lCO, ERTES…) que podrán mitigar la falta de ingresos por el cierre de los establecimientos debido a la situación sanitaria.

El sector de la hostelería que siempre ha ido por detrás, amoldándose al cliente. Deberá cambiar esa manera de pensar y sobreponerse a esta situación. E intentar atraer y orientar al cliente en sus gustos desde el trabajo y el respeto que merece. Por otro lado, el cliente será mucho más exigente en el tema de la seguridad alimentaria, por lo que será necesario potenciar su confianza.  Es importante vender el concepto de “locales seguros”.

Obviamente, el sector es inmenso y hay muchas diferencias entre los distintos tipos de negocios. Las barras de los bares tal y como hasta ahora las conocemos tardarán en volver.

La tecnología ha llegado al mundo de la hostelería y en este momento es un gran aliado. Puede ofrecer experiencias virtuales, en sumillería (catas de vinos) en donde el cliente recibe o compra con anterioridad el vino. Conectándose en el momento de la cata a una plataforma digital y viviendo la experiencia guiada por un profesional, que puede dirigirse a personas que se conocen entre sí o a un grupo más amplio. Esto podríamos hacerlo extensivo al mundo de la coctelería y la cocina.

En el sector de la restauración, una manera de atender a clientes no presenciales por el problema de los aforos es el delivery. No sólo en los establecimientos de comida rápida, sino en platos o menús más elaborados.

Ofrecer servicios para eventos organizados por particulares en sus domicilios. Tanto catering o bien desplazándose los profesionales a sus viviendas para preparar el menú o incluso una divertida sesión de show cooking. Es importante llegar también al cliente que busca la tranquilidad y la privacidad.

Seguramente los clientes demandarán servicios más individualizados o dirigidos a un grupo mucho más reducido. Tenderemos a huir de las aglomeraciones y se empezará a valorar más el servicio al cliente.

Con la llegada del buen tiempo habrá que aprovechar las terrazas, potenciando las actividades al aire libre. Será importante estudiar la posibilidad de ampliar el espacio dedicado a terraza para utilizar las mismas mesas y conseguir la necesaria separación entre clientes.

En los eventos de empresa o bodas previstos para los próximos meses, una buena manera de no tener que acotar los invitados ni tener que cancelar las celebraciones sería optar por eventos de pie, tipo cóctel, sin tanto protocolo de mesas. Y, si es posible, al aire libre.

Este verano una buena opción será el turismo nacional. Muchos serán los que no querrán moverse de su ciudad, y quien lo haga quizá busque la tranquilidad de las zonas rurales y ciudades más pequeñas.

Es importante aprovechar esta coyuntura para ofrecer experiencias de calidad, potenciando el trato al cliente. Debemos saber llegar al cliente que nunca se ha decantado por disfrutar del turismo en nuestro propio país. Poner en valor las zonas y los pueblos que al cliente habitual tanto le gustan, e intentar atraer a personas de otros entornos. Un buen ejemplo podría ser el enoturismo, tan consolidado en determinadas zonas de nuestro país junto con el turismo gastronómico y cultural.

Es un buen momento para relanzar el turismo español saludable. El Covid-19 parece que se debilita con el calor, el sol, la sal…  Por lo que nuestro clima seguirá siendo atractivo.

Para finalizar es imprescindible que nos hagamos las siguientes preguntas ¿Qué busca el cliente?, ¿Qué podemos ofrecerle?, ¿Qué necesitamos cambiar para satisfacerlo? Preguntas que tendrá que hacerse cada establecimiento. En hostelería los profesionales suelen tener una capacidad especial para escuchar y llegar al cliente, para entender su estado de ánimo, fruto de la larga experiencia en el trato personal. Aprovechemos ese potencial humano para seguir luchando y salir adelante.

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