Adapta tu carta al escenario Post Covid. Ofrece tapas individuales.

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La pandemia del coronavirus ha obligado a establecer una serie de cambios en el funcionamiento de bares y restaurantes. Se habla mucho, últimamente, de las medidas de higiene, así como de las terrazas y de la distancia interpersonal. Ahora bien, ¿y la comida? 

La carta de los locales del ámbito de la hostelería también se ha visto condicionada por las medidas preventivas sanitarias. Hay que tener en cuenta que, entre las responsabilidades para evitar que el virus se propague, se aconseja el consumo individual de los productos que se ofrecen. Esta decisión se mantendrá un tiempo hasta que la alerta sanitaria desaparezca.

La obligación de servir raciones individuales afecta al mundo de las tapas. Por eso se hace necesario replantear este tipo de consumiciones, ya que no pueden ser compartidas. 

En este artículo te ayudamos a adaptar tu carta para poder ofrecer tapas individuales. 

Hay tapas, como las croquetas o los pinchos, que ya se adaptan perfectamente

Para empezar, hay que destacar que existen tapas que ya se rigen por la ración individual. El caso más popular es el de las croquetas. En algunas zonas geográficas del país también son muy frecuentes los pinchos, que también son de consumo individual. 

Lo relevante es que este tipo de comidas es que ya están pensadas para que cada persona coma sus propias raciones. Lo único que hay que tener en cuenta es que estas tapas individuales ya se sirvan en la mesa separadamente. Tenemos que olvidarnos, por el momento, de que cada uno coja sus raciones de un mismo plato.  

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Es el momento de dividir, en la cocina, las tapas en platos individuales

Es importante que las tapas no se sirvan en un solo plato o bandeja. En casos típicos como el de la paella, las patatas bravas, los chipirones o el pulpo, se tiene que dividir previamente la comanda en raciones individuales. Esta tarea se llevará a cabo en la cocina del establecimiento. Para cada cliente habrá que reservar un plato.

Hay que calcular bien las raciones

Es fundamental que los hosteleros tengan claro qué implica cada ración, ahora que se van a servir individualmente. Desde el punto de vista de los responsables del bar o restaurante, es básico calcular el coste de cada ración para saber si esa tapa nos conviene en la carta. 

Una opción interesante es plantear el mismo método que suele funcionar con las paellas: “Para 2 personas”, “Para 3 personas”, “Para 4 personas”, etc. Es decir, establecer una orientación de personas, en según qué tapas, así como un mínimo. El número mínimo garantiza que se puedan cubrir los costes de preparar ese plato.

Emplatar distintas tapas en un mismo plato

Ante tantas raciones individuales hay alternativas para conseguir que el servicio no sea tan ineficiente y se aumente el número de viajes.

Una posibilidad es incluir distintas tapas o raciones individuales en un mismo plato, pensado para un solo cliente. Es decir, por ejemplo, si un cliente nos pide unas croquetas y un pincho de tortilla, se pueden incluir ambas comidas en el mismo plato. De este modo evitamos que la mesa se llene de platos individuales. La experiencia será más cómoda y ágil, tanto para el cliente como para los empleados del local. 

Aprovechar los productos de temporada

Es comprensible, y de hecho lo más normal que te preocupe que las tapas sean rentables. A parte de calcular bien las raciones, y de fijar un mínimo de personas, en según qué platos, los productos empleados también son un factor que considerar. 

En este sentido, es recomendable que la carta saque provecho de los productos locales de temporada. Adaptarse a aquellas materias primas que corresponden a la estación del momento ofrece ventajas. 

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